Qué responderías si te hago la siguiente pregunta:

¿Le estoy dando a mi perro todo el ejercicio que necesita si lo saco a pasear un mínimo de tres veces diarias, durante un tiempo de no menos de media hora, y dejo que juegue y se relacione con otros perros?

Si tu respuesta es sí, este artículo te interesa. Si tu respuesta es no, probablemente también quieras seguir leyendo.

Y bien, la clave es muy sencilla: ¿a qué clase de ejercicio nos referimos? ¿Físico o mental?

No hace tanto tiempo yo misma creía que sacando a mi perro a pasear varias veces al día, haciéndolo correr en el parque y dejando que jugase con sus «amigos», le estaba dando todo el ejercicio que necesitaba. En parte, era cierto. Sin embargo, se me olvidaba algo importante: el desgaste mental.

libros para perros, Educador canino BarcelonaNuestros perros necesitan pensar, y está en nuestra mano ayudarles a cansarse también mentalmente. Puesto que no leen libros, ni estudian carreras, hay que entretener su mente de otras maneras. El adiestramiento con clicker es perfecto en ese sentido porque favorece que el perro reflexione. Este par de libros pueden ayudarte: «Introducción al adiestramiento con el clicker«, de Karen Pryor, y «Haz de tu perro una estrella con el clicker«, de Mary Ray.

Pero si no sabes usar el clicker, o no tienes demasiado tiempo, otra buena opción son los juegos interactivos y los puzzles para perros. El equivalente a nuestros juegos de mesa, para entendernos. Podéis ver (y comprar) algunos ejemplos en la página de Nina Ottosson o en KNS Ediciones, aunque cada vez es más fácil encontrarlos en nuestras tiendas de animales.

De todas formas, lo mejor es intentar sacar el tiempo de donde sea para jugar con tu perro. Hay miles de maneras de hacerle pensar mientras se divierte. Sólo es necesario ir un poco más allá del típico juego de «tirolapelotayelperromelatrae» y dejar correr la imaginación. Otro día hablaremos de ello más a fondo.

1 Comment

  1. Hola! Desde que mi perrita Boira tenía poco más de un año empezamos a jugar a esconderle un trozo de comida y a quelo encontrara. Lo hacemos así: le dejamos oler algo de comida, le tapamos los ojos o la dejamos en la cocina con la puerta cerrada mientras se lo escondemos en algun sitio de la casa; entonces le decimos «busca» y va como loca buscando por casa hasta que lo encuentra. ¡Le encanta este juego! De hecho, cuando le digo «olora» («huele» en catalán) ya se pone contenta, y aunque le pongas el trozo de comida en la cara no intenta comérsela, sinó que sólo lo huele. Cuando lo ha encontrado, viene hacia nosotros pidiéndonos más. Es un tipo de juego que recomiendo totalmente y se nota que, a parte de estimularle el olfato, acaba cansada mentalmente. Ahora tendré que probar un puzzle o juego interactivo de estos. Por casualidad no sabrás de alguna tienda de Barcelona donde los vendan, no?

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