El ladrido es la expresión canina por excelencia y se trata de una forma de comunicación natural y propia de la especie.

Sin embargo, por suerte o por desgracia, la mayoría de personas no vivimos en casas aisladas sino que tenemos vecinos alrededor. Por eso, cuando un perro ladra a horas intempestivas, o de forma muy frecuente, esa conducta biológicamente natural puede convertirse en un serio problema.

¿Es posible ponerle solución?

Tipos de ladrido

Los perros tienden a utilizar el ladrido más que otras especies de cánidos. Es posible que haya habido una selección genética intencionada por parte del ser humano, durante el proceso de domesticación, para fomentar esa característica.

Un perro que ladra puede estar saludándonos, invitándonos a jugar, o intentando llamar nuestra atención. Pero también puede estar avisándonos de que ha detectado un peligro, indicándonos que tiene intención de atacarnos o, tal vez, ladra porque se encuentra solo y está reclamando compañía.

El tono más o menos agudo del ladrido, además del contexto, nos da pistas sobre su significado. Los tonos agudos se relacionan, generalmente, con intenciones más amigables pero también con estados de ansiedad. Los tonos graves, con ladridos de alarma o ladridos que advierten actitudes defensivas u ofensivas.

Paso previo: descartar problemas graves

Lo primero y más importante, si crees que tu perro ladra demasiado, es descartar los siguientes problemas de comportamiento:

Ansiedad por separación: si el ladrido excesivo de tu perro se produce cuando lo dejas solo en casa, tendrás que consultar con un profesional que te ayude a descartar un diagnóstico de Ansiedad por Separación (APS).

La APS es un problema de comportamiento que aparece únicamente en los momentos en los que el perro se queda solo en casa o bien no tiene acceso a su propietario o propietarios y que se manifiesta con reacciones de ansiedad más o menos agudas. Uno de los principales signos de este trastorno son las vocalizaciones (ladridos, aullidos o gemidos continuos o intermitentes).

Agresividad, principalmente por miedo: ¿Cuándo ladra tu perro? ¿Siempre que algún sonido, objeto, etc. le asusta? Si es así, lo que tienes que trabajar no es la corrección del ladrido sino la aceptación de ese estímulo que le provoca temor. No le riñas por ladrar porque podrías agravar el problema.

Tratar a un perro con miedo pasa por presentarle aquello que lo atemoriza de forma tan progresiva que no llegue a provocar en el animal una reacción negativa (modulando la distancia a la que se presenta el estímulo, su intensidad, etc.). Mientras se hace esto, es necesario ir asociando ese estímulo a un estado emocional positivo, premiando con golosinas comestibles o con juego, por ejemplo. Nunca castigando.

Si ya has descartado la APS y la agresividad por miedo, entonces seguramente llegarás a la conclusión de que tu perro ladra por alguna de estas otras tres razones:

1- Reclama tu atención.

2- Está excitado o alarmado por algún estímulo en el ambiente: un sonido, un objeto o un animal que se mueve, etc.

3- Está jugando.

Solución-ladrido-perro

Cómo hacer que tu perro ladre menos

Dependiendo de la motivación, utilizaremos una técnica diferente.

Ladrido por reclamo de atención: En este caso, el secreto es ignorar al perro cuando ladra. Eso quiere decir no reñirle, no mandarle callar, no acariciarle para que se calme, etc. En definitiva, lo que tiene que entender tu animal es que, si ladra, no va a recibir tu atención, ni siquiera para regañarlo.

Al principio, puede que cuando lo ignores todavía ladre con más intensidad. Es una reacción de frustración típica. Sin embargo, pronto se acostumbrará y entenderá que, ladrando, no consigue lo que quiere.

Ladrido de alarma o por excitación: en estos casos, lo más útil y eficaz es distraer al perro cuando ladra pidiéndole que haga algo incompatible con el ladrido. Por ejemplo: si tu cachorro ladra porque ha oído la puerta del ascensor, llámalo, enséñale una golosina para cachorros, pídele que se siente, que te mire y centre su atención en tu persona y entonces prémialo. Si está pendiente de ti porque su expectativa es que va a recibir una recompensa por hacer lo que le pides, se olvidará de ladrar y habrás conseguido tu objetivo.

Ladrido de juego: algunos perros ladran mientras juegan, y es normal. En este caso, lo que te recomiendo es que no sobreexcites a tu animal en las sesiones de juego porque eso podría desencadenar el ladrido. Por otro lado, escoge horarios en los que, si emite algún sonido, no moleste a nadie.

Si el problema es que ladra mientras juega con otros perros, la verdad es que hay poco que hacer. Recuerda que el ladrido es una forma de comunicación natural. La mejor solución es llamar a tu perro y distraerlo.

Collares antiladridos

Existen en el mercado collares antiladridos que funcionan mediante descargas eléctricas o esprays de citronela. Personalmente, desaconsejo esta solución por los riesgos asociados que presenta. De hecho, en algunos países como Canadá la ley ya prohíbe su uso.

5 Comments

  1. Siempre leo los posteos de este blog. Me interesa el tema canino y aprendo nuevas cosas aquí. Gracias por compartir lo que sabes.

  2. Excelente artículo, muy claro y bien redactado. Destaco que la manera de solucionar un problema de miedo, como bien lo indicas, es la exposición MUY gradual al estímulo (desensibilizar) y jamás intentar darle el estímulo de manera intensa, lo que se llama inundación. Lo digo ya que muchos «adiestradores» lo hacen, a pesar de que la comunidad científica, en numerosos artículos, ha demostrado la baja tasa de éxito (no mayor al 10%) y lo peor es que la mayoría de los animales sometidos a inundación, quedan con más miedo, al estímulo expuesto.

  3. Pingback: Cómo hacer para que el perro ladre menos

  4. excelente articulo, siempre aprendo algo nuevo sobre el tema canino.

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