Trabajar por y para los animales puede ser apasionante pero también emocionalmente agotador…

Veterinarios, etólogos, voluntarios y trabajadores de refugios y protectoras están en contacto diario con las tragedias de animales maltratados y abandonados. Las viven en primera persona y, aunque trabajan para mejorar su futuro, no pueden ser ajenos a su sufrimiento.

La Fatiga por CompasiónDesgaste por Empatía es una forma de estrés traumático secundario reconocida dentro de la Psicología. Afecta a un gran número de profesionales y voluntarios dedicados al cuidado de perros, gatos y otras especies animales. Sin embargo, pocos conocen este síndrome.

Es el gran mal del que nadie quiere oír hablar… 🙁

Fatiga por Compasión, el mal silenciado… 

Charles Figley, director del Tulane Traumatology Institute,  acuñó, en 1995, el término Compassion Fatigue (Fatiga por Compasión o Desgaste por Empatía, en castellano). Actualmente, es un concepto en evolución dentro de la Psicotraumatología y se asocia con el “coste de cuidar” de otros, animales o personas, que padecen sufrimiento físico o emocional. Se considera una forma de estrés traumático secundario y está relacionada con el Burn-out o la desmotivación en el trabajo.

Como veis, la Fatiga por Compasión existe, no es una invención y se estudia desde la disciplina de la Psicología.

¿Por qué afecta a cuidadores, veterinarios y etólogos?

El día a día de refugios y protectoras es duro. Muy duro. Sobra decir porqué…

También lo es la realidad que viven algunos veterinarios en sus consultas al tener que atender animales gravemente heridos o enfermos. Y, otras veces, al verse obligados a lidiar con propietarios que no tienen precisamente como prioridad el bienestar de sus “mascotas” (aprovecho para descalificar el término “mascota”, que me parece muy desafortunado para describir a cualquier tipo de ser vivo).

Y luego están las vivencias de muchos etólogos o/y educadores caninos o felinos, que también deben hacer frente a la resolución de complicados problemas de comportamiento. En ocasiones, compartiendo el sufrimiento del animal y/o sus propietarios durante la terapia de modificación de conducta.

Todos ellos son (somos) grupos de riesgo cuando hablamos de Fatiga por Compasión porque nuestra propia capacidad de compasión y empatía está en el centro mismo de la capacidad para llevar a cabo nuestro trabajo.

Síntomas de la Fatiga por Compasión

Según la psicóloga Diana Thomas, la Fatiga por Compasión se caracteriza por tres grupos de síntomas similares a los de Trastorno por estrés Post Traumático:

  1. Re-experimentación (revivir, recordar con una gran carga emocional situaciones dolorosas)
  2. Actitudes de distanciamiento y embotamiento psíquico
  3. Hiper-activación (arousal): estado de tensión o alerta permanente, y reactividad.

La Fatiga por Compasión puede llevar a la depresión y generar, incluso, pensamientos de suicidio.

Sophia Yin, el suicidio que abrió los ojos al mundo

En septiembre de 2014, la reconocida veterinaria y etóloga estadounidense Sophia Yin se quitaba la vida con sólo 48 años dejando tras de sí una de las carreras profesionales más prometedoras en el ámbito del comportamiento animal. Pionera en el adiestramiento mediante refuerzo positivo, Sophia Yin era una persona que dedicaba su vida a mejorar el bienestar de perros, gatos y otros muchos animales.

Su sensibilidad y su empatía no pudieron quedar más retratadas en este vídeo que, en su día, me hizo llorar a mí también. Mirad, por favor, al menos los 2 primeros minutos:

Este artículo del diario Hufftington Post que la entrenadora canina y escritora Anna Jane Grossman dedicaba a Sophia Yin tras su muerte, ponía al descubierto el gran silencio sobre un mal que afecta muchos profesionales y voluntarios dedicados al cuidado de los animales: la fatiga por compasión.

Datos reveladores

La primera encuesta sobre salud mental realizada en USA entre veterinarios, puso de relieve que uno de cada 6 había contemplado la opción de suicidio. En el Reino Unido, otro estudio determinó que los veterinarios eran 4 veces más proclives a cometer suicidio que los trabajadores de otros colectivos profesionales.

Por su parte, un estudio reciente publicado en el American Journal of Preventive Medicine reveló que los trabajadores de los refugios de animales en Estados Unidos tenían una tasa de suicidio de 5.3 por millón, la más alta entre todos los trabajadores del país.

No tenemos datos para España, pero está claro que los profesionales que se dedican al cuidado animal se enfrentan a situaciones de alta complejidad en su día a día.

¿Qué puedes hacer tú para mejorar la situación?

Está en manos de todos nosotros mejorar la vida de los animales que sufren…  Educa a los que tienes a tu alrededor en el trato correcto y respetuoso hacia ellos, colabora con algún refugio o protectora, ADOPTA o, simplemente, entiende que cualquier ser vivo merece un respeto y una vida digna. Sólo con eso, ya estarás haciendo mucho.

33 Comments

  1. Rafael Silva Reply

    Hola que bueno el articulo, justamente ahora, estoy empezando a elaborar mi tesis de grado en Medicina Veterinaria respecto de la calidad de vida laboral y los fenómenos relacionados con la practica de esta profesión tan linda. Y esta información me viene de maravillas. Muchas gracias! 😀

    • Alba Benitez Reply

      Me alegro de que te haya resultado útil, Rafael 😉 Un saludo desde BArcelona.

  2. muy cierto todo, el primero de los sintomas me pasaba despues de que sufrí todo el dolor de cuando mi gatito perdio un ojo de bebe 🙁 lo recordaba estando en cualquier lugar y lloraba, soñaba siempre cosas relacionadas horribles,
    no me imagino los que tienen que lidiar con muertes y cosas horribles asi siempre 🙁 muy triste

  3. ghorka ozen Reply

    hola .bmmuy buen articulo yo soy veyerinaruo y la situacion mas dificil de la carrers ee trstar con personas ignorantes que no qieten gastar donero para el cuiddo de sus mascotas . y prefieren dejar pasar tiempo . a pesar de que les explicas hasta con manzanas la situacion critica del perro o gato y sin duda te quedas con el coraje de ver como la gente no entiende…
    en fin buen articulo da mucho qe pensar y relefionar.

  4. Me parece un asunto muy interesante y, como a muchos de los lectores, me toca bien de cerca.
    He pasado ya por un par de momentos de este tipo y, aunque me imaginaba por dónde podía ir la cosa, no conocía el término “Fatiga por Compasión” y mucho menos todo lo que implica.

    Realmente ha hecho que se me encienda no una sino un par de bombillas.

  5. Excelente artículo, muy cierto lo desgastante que es tratar y observar a diario el sufrimiento y el dolor de muchos peques, por más que una ayude, siente impotencia, de muchos otros casos más de abandono y maltrato! Gracias por explicarlo de esta forma!

  6. Hola. Ante todo agradecerte el que hayas publicado esto, no sabía que lo que yo mismo estoy sufriendo tuviera nombre más allá del síndrome burn out, y me ha sorprendido encontrarme con mi propia situación tipificada.
    Tengo 30 años y soy veterinario. Trabajo atendiendo una consulta en una zona rural y trabajo solo. Trabajo para el propietario de una clínica y yo soy su único técnico cualificado, lo que supone vivir por y para la clínica. Trabajo 40 horas semanales, el ambiente dentro de la empresa es bueno, pero el sueldo es bajo y la dedicación es completa. Con mi contrato firmé el estar atado permanentemente al tfno de urgencias, donde la gente llama a cualquier hora para cualquier cosa. Me enfrento a mucha responsabilidad diariamente. Y si sufrir con los animales resulta deprimente, lidiar con los propietarios resulta agotador… Voy a cumplir dos años en el puesto y apenas he tenido dos semanas de vacaciones (tuve que renunciar al resto porque necesitaba el dinero equivalente), y en muchas ocasiones me planteo dejarlo, y me arrepiento de haber hecho esta carrera, pero la situación es penosa y no hay ofertas laborales. Mi pareja no tiene trabajo y siento a veces que me ahogo sin poder hacer nada.
    Al principio solo sentía desánimo y desafección, falta de ganas de vivir. Después empecé a gritar por las noches y a tener episodios violentos de sonambulismo. Fui al doctor y me dijo que sufría estrés crónico y depresión. Desde entonces tomo antidepresivos y ansiolíticos.

  7. yo soy educador canino,y llevo unos meses con ataques de ansiedad y la verdad que si que me afecta ver conductas y casos que me encuentro y estoy pensando en dejarlo por un tiempo,pero luego pienso en que si lo dejo les fallo a los animales que ayudo o sea que por una cosa o por otra afecta,me digo a mi mismo que no me puede afectar pero es dificil,intento hacer deporte y no sobrepasarme de faena,y salir con mis perros y desconectar y intentar ser como cuando empece que lo hacia con alegria y todavia no habia visto lo que podia hacer el ser humano con los animales en genera.Un abrazo a todos y a seguir para adelante e intentar pensar en lo bueno y en la buena gente que hay,que hay mucha.

  8. Maria Teresa Cortes Reply

    Es admirable la labor que hacen las personas en los refugios, sobre todo en Mexico que no hay apoyo de ninguna naturaleza de parte del gobierno, son personas dedicadas a brindar ayuda solo con aportaciones voluntarias,muy escasas, tienen que ver y vivir cosas terribles y aun asi siguen con esa dedicacion de ayuda hacia los seres indefensos. Lamentables, tambien que a los animalitos viejitos los desechen como basura despues de que compartieron una vida con algun humano. Gracias a todas las personas que ayudan a todos los animalitos. Gracia.s,Gracias. Con afecto.

    C

  9. Me gusto mucho el artículo ! , yo estoy pasando por una etapa de este tipo y me alegra saber que no soy sólo yo

  10. Artículo genial. Muy completo, para todos, para sensibilizar a las personas. Es un texto muy profundo que debería ser leído más a menudo :/ Si que es verdad que la educación de nuestras mascotas, especialmente un perro, puede ser esencial y muy importante, por eso los <a href="http://www.residenciacaninamadridsolycan.es&quot; adiestradores o residencias que se encargan en educar, son muy buena opción para intentar evitar estas acciones.

    Un saludo a todos

  11. Un artículo maravilloso, no conocía de este síndrome ni siquiera que estuviera tipificado y eso que yo, como trabajadora de un refugio de animales, también lo sufro… aunque lo sufro a rachas.

    El ver continuamente tantos casos, el lidiar con personas que no son conscientes de la realidad que vivimos, decir que es agotador, se queda corto.

    Los tres síntomas que describes, creo que pasé por los tres… re-experimentación es la peor sin lugar a dudas, pero una vez que consigues superarlo, a mi me entró el distanciamiento y me preocupó que me volviera una insensible, pero era la única forma de soportar todo y seguir luchando… y creo que ese lo mantengo, a niveles moderados, pero lo mantengo… y cuando consigo quitar ese distanciamiento, vienen las bajonas uf..

    El estado de alerta creo que ya es crónico en todos los que trabajamos en refugios. El estar durmiendo y despertarte de repente porque crees haber escuchado un maullido en algún contenedor lejano… o algún ladrido de ayuda en alguna casa de vecino “sospechoso”, en fin, es complicado, llevando ya algunos años en primera línea, aquí sigo aguantando y lo cierto es que consigo superar todo el mal que veo en los animales porque sé que les puedo ayudar… pero no llevo tan bien, la incomprensión de las personas. Es lo que más energías me consume, es agotador concienciar a alguien que no quiere ser concienciado 🙁

    Deberían existir ayudas psicológicas subvencionadas para las personas que trabajamos en refugios, porque ya he visto a demasiados compañeros marcharse por no poder soportarlo más y finalmente, todo repercute en que los animales que necesitan de tanta ayuda, están solos.

  12. Un gran artículo que me ha sacado lágrimas, porque yo me he dado cuenta que lo he vivido en carne propia. No soy veterinaria, ojalá!! pero desde el primer día que decidí poner en mi vida un amigo de cuatro patas siempre supe que sería adoptado. Siempre tuve la suerte de tener perros, si así pueden llamarse “equilibrados” hasta que llegó Nanu a nuestras vidas, un cruce de caniche que nos entregó su propia familia con año y medio. Pronto me dí cuenta que no lo habían dado porque se cambiaban de piso y donde se trasladaban no admitían animales, sino porque Nanu no era como los demás perros. Ahora tiene casi 10 años, los hará en Diciembre que es cuando llegó a nosotros, y siempre fue un perro con problemas. Yo nunca había tenido un amigo de cuatro patas que me hubiera querido morder sin más ya la primera semana de tenerlo en casa, que a la segunda semana se tirara a mi cara a morderme.. que no pudiera ni tocarlo porque me gruñía, que no pudiera acariciarlo, en fin, que tuviera un perro “de escayola” porque sólo podía acercarme a él para ponerle la correa y pasearlo, y así pasaron los años, porque pedí ayuda al veterinario de la zona donde vivía por entonces y sin pestañear me dijo que lo sacrificara… por allí no volví… pero fueron años y años de probar de todo. Yo estaba perdida, leí, probé cosas naturales, flores de bach, feromonas, busqué una etóloga que al ver la grabación que le hicimos se quedó con la boca abierta… pero gracias a él entré en el mundo de la educación canina, eso sí, educación en positivo siempre. No mejoró gran cosa, pero encontré una pasión, algo que me encantó, y aunque hoy en día sigue Nanu a mi lado después de haber sufrido ataques suyos hasta en la cara, después de que, quizás esta vez con más razón me hayan vuelto a decir que lo sacrificara porque su agresividad siempre ha ido sólo dirigida hacia mí, y yo he aguantado sus ataques, unos los he repelido (la gran mayoría), pero el de la cara me pilló de imprevisto, pues ni avisó, tan sólo se avalanzó sobre mí y me mordió en una mejilla. Gracias a quien sea, por poco no me llegó al ojo, no sé qué hubiera pasado en ese caso, pero durante muchas semanas tuve pesadillas, no me podía quedar sola con él.. mi vida con Nanu no es ni ha sido lo que con los demás amigos de cuatro patas. Ahora su nuevo veterinario le ha dado medicación, ya la más fuerte para controlar la agresividad y su ansiedad extrema, es nuestro último cartucho, y aunque me han planteado de nuevo sacrificarle, a mí se me caen las lágrimas y no podría ni pensarlo. Tan sólo me plantearía darlo en adopción a un veterinario o a algún educador canino, alguien que sepa lo que tiene entre manos, aunque con todos los demás es un perro faldero, y siempre me quedará dentro el saber por qué no puedo ni coger en brazos a mi Nanu, por qué si me acerco a él me gruñe… Hice muchos cursos de educación canina con él y es muy listo, sobre todo en buscar rastros, sé que si estuviera con otra persona que no fuera yo, sería más feliz, aunque yo estaría más triste por muy paradójico que pueda parecer…
    Pero a lo que voy es que llevo años intentando ayudar a protectoras, cuando vivía en Tarragona lo intenté allí, y cuando volví a Asturias lo hice aquí, pero vi tanto dolor entre protectoras, Facebook… que llegó un momento que mi psicóloga me prohibió entrar en internet. Por las noches lloraba pensando en lo que había visto. De día pensaba en los que no podía ayudar (ahora tenemos además de a Nanu, a Lyra, una shih tzu que adoptamos con 9 años y que sólo usaban para criar, que llegó a nosotros con tumores mamarios, echa una pena, parecía de todo menos una shih tzu y ahora llama la atención por la calle de lo bonita que es, aunque los tumores resultaron ser malignos, pero con controles y mucho cariño, porque tiene muchísimo genio, todo mejorará; además de dos gatas, una adoptada de la protectora de Tarragona y la otra encontrada en la calle casi recién nacida… ) He visto, he leído demasiadas cosas, y en vez de hacerte más dura, cada día te duelen más. No entiendo la gente que puede llegar a hacer daño a estos seres. A tener, como a Lyra, durante 8 o 9 años metida en una jaula a una pequeña, y tenerla sólo para criar, quitarla sus cachorros, y cuando tiene 9 años, la ha exprimido, ha tenido una mala cesárea y ya no le sirve para procrear, se deshace de ella.. ¿En qué mundo vivimos?
    Sé que ha llegado un momento en el que tengo miedo de mi propio perro, pero también sé que no podría dejarlo en ningún sitio, porque se moriría de pena, y ya he visto demasiados peludos en sus cheniles, deprimidos, esperando que vuelva su familia humana, y cuando se dan cuenta de que ya no van a volver, muchos se dejan morir de tristeza, dejan de comer, no quieren nada con nadie… y eso no lo querría para mi Nanu por nada del mundo si soy la primera que lucho contra ello.. Son muchos años de cansancio psicológico, porque tengo que estar alerta, porque cuando me mira no sé si va a volver a tirarse otra vez a morderme o… va a lamerme la mano como ha hecho en algunas ocasiones… Sé que está enfermo, o eso creo, por eso no puedo echarle la culpa. Por mi parte he hecho todo lo humanamente posible para rehabilitarlo a mi lado, y en mi fuero interno sé que estaría mejor lejos de mí, pero … no con cualquiera, y no porque sea malo, porque es un faldero con todo el mundo, pero siempre me quedaría esa pequeña duda, y sé que mejor que con alguien que pueda entenderlo como un veterinario o un educador canino, no estaría con nadie.. a no ser con nosotros…
    Nuestro actual veterinario cuando le ve, siempre se le queda mirando y le dice “macho, no sabes la suerte que has tenido en caer en estas manos, porque si no, ya no estabas vivo”… ese es mi orgullo. El saber que la familia que no le quería, por lo menos le llevó a una familia en la que sí saben hacer todo lo posible por él, aunque me cueste gran parte de mi salud…

  13. sabes si puedo conseguir el video que has puesto con traducción al español??? Gracias!!

  14. Me ha gustado mucho el artículo.
    Hae casi 20 años que ayudoa los animales necesitdos y es muy duro.
    Siento esa fatiga de la que hablas.
    Gracias

  15. Gracias por ese artículo tan interesante. No sabía que existía este síndrome, me imaginaba que algo debía pasar con tanto dolor, sufrimiento, estrés y cansancio de las personas que como yo atienden, cuidan y protegen a personas o animales.
    Esta vocación es muy satisfactoria pero también muy dura. Creo que he pasado y pasó por fases de este síndrome. A veces se reúne con el estrés laboral y familiar pero siempre siempre mis amados compañeros caninos me sacan del hoyo.
    A veces temo ver las redes sociales y presenciar tanto sufrimiento animal y tan poca sensibilidad humana.
    Creo firmemente que mientras nuestra especie tenga tan poca o ninguna empatia y respeto hacia las otras especies, seguirán las guerras sobre nuestra amada tierra.
    El respeto comienza por los cambios en nuestra forma de vida, de alimentarnos, de ver lo que nos rodea.
    Amo a los animales profundamente, de allí que hace 35 años sea vegetariana por convicció.
    Siento que más que un síndrome, es un sufrimiento compartido por todos los que amamos los animales y topamos con una sociedad tan dura, insensible e inhumana.
    Gracias por escribir sobre esto

  16. Pingback: FATIGA POR COMPASIÓN: EL SILENCIADO MAL QUE AFECTA AL MUNDO ANIMALISTA - PrensAnimalista

  17. Hola !!!! Interesante el tema Hace poco me dieron una interconsulta por la obsecion de CV cuidar los animalitos …no fui al medico ..no lo encontré necesario
    .
    Pero hoy estoy muy angustiada me sobrepasa el amor y proteger a los perritos maltratado Soy muy impulsiva ..los otros dias atropellaron a un perrito y yo impulsivamente me bajo del auto lo dejo encendido con las llaves puestas y me bajo a socorrerlo …Gracias a Dios no me paso nada ..
    He dejado de pasar por calles donde atropellan demasiado a lid animalitos aunque me significa caminar mucho mas para llegar a casa ..
    Gasto lo que no tengo p por aliviarles ell dolor..Llego atrdada a todas partes por detenerme a ayudar a los caninos abandonados.. Dejo de compartir con la familia con tal de andar por mi barrio alimentando a los abandonados .
    Sufro y lloro mucho pot que ya no soporto el maltrato animal Si pueden informarme mas sobre este síntoma por favor ocupen mi correo graciad

  18. Una de las situaciones tristes de vivir para quienes rescatamos y rehabilitamos animales es tener conciencia de que la muerte será un tema recurrente

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  20. Pingback: Fatiga por compasión, el síndrome silenciado de veterinarios y cuidadores de refugio | Simiperrohablara | Clinica Veterinaria San Esteban

  21. pienso que tambien se da la situacion de que nos vamos haciendo inmunes al dolor ajeno incluyendo el de las mascotas u otros seres vivos, cosa que tambien pasa con los medicos de humanos,osea haces alguna especie de coraza y no permites que te afecte tanto.

  22. hola,yo estudio veterinaria y he decir que desde el primer día empecé a sufrir angustia. Lo primero q nos dijeron es q tendremos que ir al matadero,y quien no sea capaz lo lleva claro…además tendremos q hacer prácticas tb en las granjaa industriales donde se trata a los animales casi peor q en los mataderos ,y eso sin hablar de la revisión de traslado en camiones…donde mueren animales aplastados x sus compañeros o de ataques d pánico…..y lo peor es q es luchar contra el mundo entero. No es solo esto…si no que durante los primeros días me enteré d algo q ignoraba felizmente…el término” animalario” son los laboratorios donde están los animales cm los q experimentan toda clase d atrocidades…de ahí nos traen los perros para prácticas como fisiologia..y creedme q t mueres x dentro d la impotencia y d pena q sientes….si m pongo a escribir todas las cosas q se deben hacer durante el estudio d la carrera (en España son 5 años aun con el plan Bolonia) escribiría un buen tocho….pero me he dado cuenta,q toda esa ilusión que puse x entrar y las energías q gasté en asegurarme la plaza con la nota han sido erróneas….. no soy tan fuerte….soy vegetariana tb,y no puedo me siento frustrada, pero sé q si sigo adelante con esto sufrire mucho más,….en los meses q llevo no he dormido casi,y no consigo estudiar como es debido xq estoy angustiada emocionalmente,…me encantaría poder seguir….pero siento q cuano pienso en cambiarme a Medicina humana o a Física algo se me calma…preferiría continuar la carrera cuando ya hubiese hxo mi camino con otra (aunq m llevase aún más tiempo x tener q trabajar),y ser veterinaria solo x el placer d serlo,d poder curar a precio d coste a mis propios compeñeros animales en mis ratos libres…xq es pensar en la clínica y tb m angustio…no solo x lo d q hay muchos dueños q pasan d todo, sino tb xq seguramente tendría q ser contratada y hacer cosas q no quiero hacer…..siento q este Grado universitario no está a fin con mis valores……sufro demasiado. y como dicen,es una carrera difícil, dura d estudiar, si empiezas a sufrir x cosas extra más a allá d la carga estudiantil,mal vas….xq como sabrá todo estudiando hace falta algo q t haga sacrificarte y esforzarte,algo q t mueva x dentro para planificarte y sacar buenos resultados…este año para mí no es así…..sé q mis padres ya no confían en mí,xq creen q suspendo x tonta, nunca entendieron q fuese vegetariana q fuese a manifestaciones o q odiase lo q llaman la “fiesta Nacional “…..en fin……es una carrera preciosa, no quiero dcir lo contrario…..pero creo q no soy lo suficientemente fuerte para continuar, creo de me cambiaré de grado y seguiré poniendo mi pequeño granito d arena diario para ayudar a los animales. saludos.

  23. Hola soy Veterinario desde hace más de veinte años y tengo mu clínica propia. A mí lo que me estresa es ver como cada vez ves menos animales en tu consulta por el aumento de clínicas por el mundo. me río de la fidelidad de los clientes. He perdido muchos clientes sin saber porqué. He salvado cientos de vidas de animales. He resuelto miles de problemas. Siempre he tratado a la gente con cordialidad sinceridad y honradez. Y de repente dejan de ir a tu clínica y se van a otra que acaban de montar porque son más chachis o tiene la fachada más bonita. Y encima los precios cada vez más bajos por el exceso de competencia y para rematar el Iva al 21 %.. Desesperante. Y la gente sin un duro. ya me diréis lo bonito que puede ser nuestro trabajo.

  24. Si supierais la cantidad de animales que he operado, tratado a sabiendas de que no iba a cobrar, Joder y mira como te lo agradecen.

  25. cualquier día lo envío todo a tomar culo y yo me quito de en medio.

  26. Yo llevo casi dos años ejerciendo con pequeños animales, antes y durante mi carrera lloraba cuando veía animales enfermos o sufriendo… y ahora me noto desensibilizada, me irrito y me quemo con facilidad.
    Es una profesion que conlleva muchisima responsabilidad, incluso para atender la llamada de un propietario para hacer una ‘simple consulta’. Por otro lado parece que tenemos que dar explicaciones o justificar el precio de nuestros servicios, que siempre parecen caros, y la gente no valora lo suficiente la formacion, ojo clinico y habilidades que tiene todo buen veterinario.
    Ademas hay que añadir el esfuerzo fisico y psiquico que se requiere para hacer guardias hasta de 30 horas y casi siempre solo, que por cierto estan bastante mal remuneradas en españa, y hay que sumar la increible paciencia que hay que tener con los animales que muchas veces nos atacan y causan heridas y gran impotencia. incluso siendo precavida en dos o tres ocasiones me han mordido perros por miedo o dolor y ya tengo pequeñas marcas por los brazos,,,no quiero imaginar en 20 años!!! con los propietarios te puedes encontrar de todo (pero asi es el servicio de cara al publico)
    si,,,,es una profesion muy dura, diria que cuanto mas ambicioso y exigente es el veterinario mas dura aun… aun con todo quien hace esta carrera es porque lo lleva dentro, por pura vocacion y pasion. Y pase lo que pase nunca podra dejar de amarlos y admirarlos.

  27. Soy Animalista rescatista voluntaria y particular, trabajo sola y rescato una media de 300 perros al año y otros cuantos gatos en una zona devastada por el abandono, maltrato extremo, mal cuidar y un largo etc…aquí es una forma de vida, Almeria! . Está claro k no todo el mundo tendría la capacidad de vivir lo k yo vivo a diario y no terminar suicidándose, también está claro k tienes k estar hecho de otra pasta para aguantar así muchos años, pero incluso el más fuerte acaba con transtornos mentales unos más graves k otros!!…no hacía falta ver esta publicación para saber k aunk seis una persona muy muy fuerte, no estoy libre de padecer un problema mental debido al estrés, presión y sufrimiento de cada día 365 días al año!

  28. Saludos! Estoy justamente realizando mi tesis doctoral, me parece interesante. Aun así no encuentro las referencias de los estudios que mencionas. Podrias ayudarme con eso? Gracias y bendiciones

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