¿Enseñar a un perro a dormir en su cama o permitirle dormir contigo? ¿Qué es lo correcto? ¿Cómo hacer para que el perro lo entienda? Te lo explico en este post.

¿Enseñar a un perro a dormir en su cama o permitirle dormir contigo?

No hay una norma que diga qué es mejor. En realidad, cada propietario escoge qué prefiere.

Dejar dormir a un perro en la cama no tiene nada que ver con perder el liderazgo. Un propietario que comparte cama con su perro no tiene por qué ser un propietario más permisivo ni menos hábil en la educación de su perro.

La proximidad y el contacto físico en momentos de relax es una de las conductas afiliativas (afectivas) que contribuye a reforzar los lazos entre individuos de un grupo social. Hablo tanto de relaciones intraespecíficas (perro-perro) como interespecíficas (perro-persona).

Si temes por perder el liderazgo o por parecer demasiado sumiso al dejar dormir a tu perro contigo, te recomiendo que leas este post: ¿Es mi perro dominante o sumiso?

En cualquier caso, hay razones higiénicas y otros motivos que pueden justificar perfectamente el hecho de no querer que nuestro perro suba a nuestra cama. No hay nada de malo en ello. Cada persona o familia escoge qué prefiere.

¿Qué tipo de perros NO deberían dormir en la cama del propietario?

Ya he explicado que, en principio, que un perro duerma con su propietario no tiene ninguna consecuencia educativa negativa. Ahora bien, hay algunas situaciones en las que es recomendable evitar este comportamiento.

  • Perros que tienen hiperapego hacia sus propietarios: si has notado que tu perro sufre cuando se separa de ti, que es incapaz de quedarse tranquilo cuando lo dejas solo en casa, o si necesita siempre de tu presencia para sentirse seguro, entonces lo mejor será que le enseñes a dormir en su cama. En general, deberías intentar promover su independencia y enseñarle a sentirse seguro sin ti a su lado. Puedes colocar su camita en tu habitación, pero sin necesidad de que duerma en contacto total contigo. Es un aprendizaje progresivo pero de valor.

Los perros que sufren hiperapego hacia sus propietarios son perros que ven su bienestar menoscabado. Piensa que un perro que no es capaz de desenvolverse con soltura y naturalidad en ausencia de su propietario es un perro que sufre ansiedad de forma frecuente y recurrente. La ansiedad es un estado muy perjudicial tanto en el plano físico como psicológico. La ansiedad puede derivar en problemas de salud serios. Te recomiendo leer este post para entender un poco más sobre este tema tan importante: ¿Los perros pueden sufrir estrés?

  • Perros que presentan problemas de agresividad por protección de recursos: si has notado que tu perro protege objetos, personas, o incluso zonas de la casa, no permitas que duerma en tu cama. Si tu perro gruñe, enseña los dientes, ladra de forma amenazadora, etc. cuando quieres quitarle un juguete, la comida, cuando quieres apartarlo de algún sitio, cuando le pides que baje del sofá, etc, entonces NO le dejes compartir cama contigo. La cama puede convertirse en un recurso que quiera proteger y ser el detonante de un conflicto.

Los perros que muestran agresividad competitiva no deberían dormir en la cama con sus propietarios como medida de prevención de posibles conflictos.

¿Cómo enseñar a un perro a dormir en su cama?

Ahora viene la parte divertida: ¿cómo enseñar a un perro a dormir en su cama? Aunque el procedimiento se parece mucho, me gustaría diferenciar entre aquellos perros a los que se les tiene que enseñar a modificar un hábito ya adquirido y aquellos a los que no.

Enseñar a un perro a dormir en su cama desde el primer día

Lo primero y más importante es que todos los miembros de la familia tengan claro que el perro NO debe subir a la cama. La consistencia en las reglas es, precisamente, la regla básica. Además de eso, hace falta:

  • Escoger un lugar adecuado para colocar la cama del perro: debe ser un lugar tranquilo, fuera de las zonas de paso pero dentro del área donde se desarrolla la vida familiar. Los perros son animales sociales ¡y también son durmientes sociales! y buscan el contacto con el resto de miembros del grupo, tanto humanos como caninos (si los hay). La ubicación puede ser móvil: podemos trasladar la cama del perro donde necesitemos para que éste se sienta acompañado y a gusto.
  • Elegir una buena cama para perros: En el mercado, hay diversidad de ellas. No hay que regatear en la calidad. Vale la pena elegir una que sea cómoda y que aísle bien de la humedad del suelo. En este enlace puedes ver múltiples camas para perros y comparar. Piensa que lo ideal es escoger una adecuada a la talla de tu perro, que le permita sentirse cómodo y que le proporcione el espacio necesario para dormir tanto enroscado sobre sí mismo como completamente estirado.
    Algunos perros prefieren las camas con bordes. Otros, las planas. Para los perros ancianos, lo mejor es evitar los bordes para facilitar el acceso al colchón. Además, en estos casos es básico que la cama sea muy mullida y la tela proporcione confort a la vez que aísle de la humedad.
  • Redirigir al perro a su cama: Cada vez que el perro intente dormir en el sofá, en nuestra cama o en cualquier otro lugar al que no queramos que tenga acceso, podemos guiarlo hacia su cama diciéndole «a tu sitio», señalando el lugar con nuestro brazo y mano, y enseñándole al perro un premio. Mostrarle un premio y dejar que lo siga con el hocico, mientras le guiamos hacia su cama, es la mejor manera de indicarle al perro cuál es su sitio. Una vez esté sobre la cama, lo premiaremos. Siempre recomiendo que el premio no sea sólo comestible. Es decir: una vez que el perro esté en su cama, podemos premiarlo con caricias y masajes que le inciten a relajarse. Estas caricias suelen gustarles aún más que los premios comestibles porque implican un contacto directo y afectivo con nosotros. Son un reforzador muy potente.
  • Aumentar la permanencia en la cama: La idea del masaje es para lograr que el perro se acostumbre no sólo a ir a su cama sino también a permanecer allí. Que entienda que el premio no es sólo por llegar al sitio sino por quedarse en él.
  • Prenda con nuestro olor: muchas veces ayuda cubrir la cama del perro con una manta o sábana que hayamos usado y tenga nuestro olor. Sentir el olor del propietario resulta reconfortante para muchos perros.

Enseñar a un perro a dormir en su cama si está acostumbrado a dormir en la tuya

Para enseñar a un perro que duerme en nuestra cama a dormir en la suya, hay que seguir todos los pasos anteriores y, además, se pueden aplicar los siguientes remedios:

  • Cerrar la puerta de nuestra habitación: antes de tomar esta determinación, hace falta haberle enseñado al perro a sentirse seguro y confortable en otra estancia de la casa. En este post te doy algunas instrucciones útiles sobre cómo crear una zona segura para tu perro.
    Como siempre, la mejor manera de enseñar a un perro es mediante un aprendizaje progresivo (no le cerremos la puerta de un día para el otro porque eso generará un pico de frustración difícil de gestionar). Por eso, podemos aprovechar los ratos cortos de la siesta para empezar a enseñar al perro a tolerar que nosotros nos vamos a nuestra cama y él se queda en la suya.
  • Molestar al perro cuando sube a la cama: es un remedio sencillo y muy funcional. Si no paramos de movernos cuando el perro sube a la cama, al final decidirá que no es un lugar confortable para dormir y optará por su propia cama. Hagámoslo de forma natural pero insistente.
  • Sábanas de plástico: en algunos casos, se pueden comprar algunos metros de plástico (del que venden para tapar la ropa tendida cuando llueve, por ejemplo) y usarlos como sobre-sábana durante las primeras noches. El tacto del plástico no es agradable y los perros prefieren dormir sobre superficies de tela.

ATENCIÓN: si tu perro ya ha mostrado signos de agresividad al pedirle que se baje de la cama, consulta primero con un etólogo o un educador canino antes de poner en práctica las anteriores medidas.

Subir a la cama cuando está solo en casa

Si tu perro sube a la cama cuando tú no estás, la solución es tan sencilla como colocar objetos (sillas, por ejemplo) encima de la cama que no le permitan descansar sobre ella. Las sábanas de plástico son también muy buena opción.

Piensa que tu perro no sube a la cama cuando no estás por fastidiarte, o porque se vengue de la limitación que le has impuesto. Simplemente, los perros entienden que la cama es un recurso sobre el que tú tienes acceso prioritario y que, cuando queda libre (cuando te vas de casa), está a su disposición.

Ilustración de Oliver Montiel.

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5 Comments

  1. Hola! gracias por la información. Pero no encuentro el enlace para ver las camas.
    Un saludo.

    • Alba Benitez Reply

      Hola Fátima!

      Tienes que pinchar sobre «camas para perros», en la frase que dice «aquí puedes ver múltiples camas para perros».;)
      Un saludo!

    • Alba Benitez Reply

      Muchas gracias, Pablo. ME alegro de que el post te haya parecido interesante. Un abrazo desde Barcelona hacia Chile!

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