Parece haber un consenso entre la comunidad de expertos en cuanto a que la edad óptima para separar al cachorro de la madre y los hermanos y llevarlo a casa es entre las siete y las ocho semanas de edad, aproximadamente a la mitad del denominado periodo de socialización.
Los perros aprenden a relacionarse con las personas y con los otros perros durante toda su vida, pero fundamentalmente lo hacen desde las tres semanas hasta los tres meses de edad. Esa es la etapa a la que nos referimos cuando hablamos de “periodo sensible de socialización” y es importantísima para el desarrollo del cachorro. Como vimos en el post anterior, marcará su carácter y comportamiento durante la edad adulta.

