Author

Alba Benítez

Sección

Todavía se ven por las calles y plazas de mi ciudad –Barcelona-, perros con collares eléctricos alrededor del cuello y propietarios que intentan controlarlos a distancia.

Me recuerdan un poco a niños pequeños usando coches teledirigidos, con la diferencia de que, en este caso, se trata de animales y no objetos con “control remoto”.

La cuestión es que hay quien se plantea si el collar eléctrico para perros es o no perjudicial. Y yo, como profesional del comportamiento canino, ya hace tiempo que vengo indagando sobre el tema.

Voy a contaros algunas cosas que os harán entender por qué no hay que usarlo. Y, si alguien está en desacuerdo, lo invito a participar en el debate dejando aquí sus comentarios. 😉

¿Qué ocurre cuando los arqueólogos encuentran cráneos de perro datados de hace más de 30.000 años? ¡Pues que todos nos quedamos con la boca abierta!

¿Por qué? Porque eso quiere decir que los primeros perros existieron ¡ya en el Paleolítico!

Es posible que el origen de la relación entre nuestras dos especies se basara en el hecho de que, cazando junto a aquellos primeros proto-perros, nuestros ancestros obtenían mejores resultados que cazando solos.

Los perros eran más hábiles persiguiendo e inmovilizando a la presa y nosotros matándola. ¡Podéis imaginaros la dificultad de atrapar grandes mamíferos como los mamuts de aquel periodo…!

A partir del 1 de marzo de 2015, El Corte Inglés prohíbe la entrada de perros a todas sus tiendas del territorio nacional.

Parece ser que El Corte Inglés ha decidido volver al pasado. Quizás porque anhela aquella época en la que le iban mejor las cosas y la competencia de otras grandes plataformas comerciales no era tan dura. O tal vez, se me ocurre, porque se ha propuesto aportar su granito de arena a la construcción de esa Marca España que quiere destacarse por su modernidad, su europeísmo y su mirada al futuro mientras sigue encorsetada por antiguas formas de pensar y mirar el mundo.

Send this to a friend