¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?

Muchos perros son abandonados o eutanasiados cada año y, precisamente, los problemas de comportamiento aparecen como una de las razones más citadas en las renuncias de propietarios.

Las clases de socialización de cachorros son un elemento clave a la hora de prevenir futuros problemas de conducta. Por lo tanto, estas sesiones -siempre controladas y dirigidas por profesionales del ámbito veterinario y/o de la educación canina- deberían ser una de las prioridades de todo propietario/a que acaba de adquirir un cachorro.

Los perros forman parte de nuestra sociedad, pero para integrarse en ella deben ser socializados. El término “socialización” se refiere al proceso por el cual aprenden y desarrollan los comportamientos que esa sociedad en la que viven espera de ellos.

La socialización durante la etapa de cachorro es fundamental para el bienestar del animal, ya que le prepara para aceptar y disfrutar de los nuevos estímulos que va a ir encontrando a lo largo de su vida. Un cachorro bien socializado será un adulto equilibrado, con niveles de estrés controlados, que no responderá ante otros perros, personas o estímulos de manera exagerada, con miedo o agresividad.

¿A qué edad llevar al cachorro a clase?

A pesar de existir controversia sobre la mejor edad para permitir a los cachorros asistir a clase, se acepta que el denominado periodo sensible de socialización en perros comprende de las 3 a las 12 semanas, e incluso algunos autores señalan que se extiende hasta las 16 semanas. Eso quiere decir que, durante los tres primeros meses de vida, el perro está abierto a conocer y aceptar cosas nuevas de forma mucho más acentuada de lo que lo hará durante su vida adulta. Por eso, es necesario aprovechar este periodo.

En cualquier caso, antes de entrar en una clase, todo cachorro debe haber recibido, al menos, las primeras dosis de sus vacunas principales para evitar posibles contagios.

Perros cachorros

¿Cómo han de ser las clases?                                    

Las sesiones deben estar dirigidas por profesionales y haber sido bien planificadas. En ningún caso el cachorro ha de ser forzado a aceptar la presencia de un estímulo porque ello podría derivar en el establecimiento de una asociación negativa (sensibilización) difícil de revertir. Por eso, la introducción de nuevas situaciones u objetos debe hacerse de forma gradual y positiva. Es recomendable separar, al menos inicialmente, a los cachorros más grandes o enérgicos de los más tímidos o pequeños para evitar experiencias desagradables.

Lo más indicado es que las clases duren entre 1 hora y 1,5horas por sesión y tengan formato de curso, organizado a lo largo de varias semanas. No recomiendo en absoluto las clases que se llevan a cabo en un solo día, durante 4 o 5 horas seguidas, y que muchos centros de nuestro país organizan buscando más ajustarse al calendario de los propietarios que asegurar la correcta socialización de los cachorros.

Hay que tener en cuenta que lo que queremos es conseguir que el animal se habitúe a estar con otros miembros de su especie y también de la nuestra, que aprenda a relacionarse correctamente y que se acostumbre a ruidos, gestos, movimientos, etc., etc. Por eso, es mucho más eficaz provocar un contacto continuado en el tiempo con todos esos estímulos.

En cuanto al número de asistentes a las clases, eso dependerá del espacio y de los profesionales disponibles (se recomienda un técnico en educación canina o veterinario por cada cuatro parejas perro-propietario).

Como hemos dicho, el objetivo fundamental de las clases será conseguir una asociación positiva para el mayor número posible de estímulos (objetos, animales, situaciones) con el que el cachorro va a encontrarse a lo largo de su vida. Para ello será necesario exponer a los animales a la especie humana, a miembros de su misma especie, a miembros de otras especies, y a diferentes objetos, sonidos, formas, etc. de su futura vida en sociedad. Todo ello en un ambiente relajado, supervisado y seguro.

Conclusiones

Un perro bien socializado es aquel que, durante su vida adulta, es capaz de sentirse seguro y confortable en multitud de situaciones, un animal flexible que se adapta bien a los cambios de ambiente. Seguramente, ése es el prototipo de perro que todos buscamos, puesto que la convivencia con un animal equilibrado resulta siempre más sencilla y placentera.

Si acabas de adquirir o adoptar un cachorro, y quieres que crezca siendo un perro feliz, quizás el primer paso sea apuntarlo a unas clases de socialización de cachorros. Busca un centro de confianza, infórmate bien sobre cómo se realizan las clases y quién las dirige y, si la organización te convence, no dudes en asistir. Seguro que la inversión merece la pena.

Referencias

► Kersti Seksel. “Preventing behavior problems in puppies and kittens”. Veterinary Clinics. Small Animals Practice. Nº 38 (2008).

► Sharon L. Crowell-Davis. “Socialization classes for puppies and kittens”. Understanding behavior. Noviembre 2007.

► Gary M. Landsberg, Julie Shaw, Jean Donaldson. “Tratamiento de los problemas de conducta en el entorno práctico”. Veterinary Clinics. Small Animals Practice. Nº 38 (2008).

► Sarah Heath and Jon Bowen. “Behaviour problems in small animals”. Capítulo 2: “Running pupp classes and kitten information evenings”. Ed. Elsevier. Enero 2005.

► Robert K. Anderson. “Puppy vaccination and early socialization should go together”. Center to Study Human/Animal Relationships and Environments. College of Veterinary Medicine and School of Public

11 comentarios
  1. Natsu
    Natsu Dice:

    Primero de todo decirte que me gusta mucho tu blog y es la primera vez que comento jejeje.

    Siempre que leo sobre cursos de sociabilización se refieren a cachorros. Me gustaría saber si puede haber cursos con perros adultos.

    Explico lo más resumido que pueda mi caso. Tengo una bichón maltés de 1 año y 10 meses. Cuando tenía 6 mesecillos se le cayó encima un Bulldog Francés jugando y la traumatizó una barbaridad… Dio la casualidad de que durante un corto periodo de tiempo, en el parque (siempre jugando) la pisaron accidentalmente o se le cayeron encima perros grandes y la pobre les tiene miedo. Ha mejorado mucho en un año pero aun no está bien y les teme. A algunos perros grandes no les ladra, pero mantiene las distancias y con otros se pone muy a la defensiva. He probado de todo y lo que compruebo siempre, es que cuando pasa un largo rato en un mismo sitio con diferentes perros se calma y ya no se pone tan nerviosa.

    Por ejemplo si en la calle caminamos junto a algún perro grande le va muy bien porque le quiere seguir y se siente mucho más calmada que en el parque por ejemplo. Así que siempre pienso que le iría bien un curso de sociabilización o algo parecido.

    Perdón por la extensión del post.

    Un saludo

  2. simiperrohablara
    simiperrohablara Dice:

    Hola Natsu,

    En primer lugar, muchas gracias por dejar aquí tu comentario. Me parece muy interesante tu pregunta sobre si existen cursos de socialización para perros adultos. Creo que es una duda que mucha gente puede estar planteándose igual que lo haces tú. En realidad, estoy preparando un nuevo post en el que hablaré, precisamente, de qué es la socialización y cuál es el periodo óptimo para trabajarla.

    En cualquier caso, y por lo que explicas, creo que el problema de tu perra es muy concreto y está debido a experiencias traumáticas puntuales con perros de talla grande. Porque entiendo que, en general, con perros de raza pequeña es capaz de interaccionar de forma correcta, verdad?

    Como siempre, diagnosticar un problema de conducta sin ver al perro es muy difícil y poco fiable pero, por lo que cuentas, pienso que la mejor opción para ti y para tu perra sería que trabajaráis algunas sesiones con un etólogo/a. Te explico el motivo: necesitarás conseguir revertir la mala experiencia de tu perra con otros perros de talla grande y eso sólo lo vas a poder conseguir asegurándote de que todas las interacciones que tenga a partir de ahora -y al menos durante un buen tiempo- con perros más grandes que ella sean positivas.

    Eso quiere decir que, al principio, necesitarás que alguien te guíe muy bien para que nada esté fuera de control. La idea es que tu perra no vuelva a llevarse un revolcón. Un etólogo/a trabaja con uno o varios perros “neutros” (para entendernos: perros nada agresivos, bien socializados y que tienen una buena obediencia) que son muy útiles para casos como el tuyo. Con ellos, se pueden trabajar aproximaciones controladas, interacciones correctas y, en definitiva, se puede conseguir que tu perra empiece a asociar que los perros grandes no son algo a lo que temer.

    En fin, no sé si te habré resuelto en parte la duda que planteabas. Si no, en el próximo post prometo contarte más sobre la socialización.

    Un saludo!

  3. Natsu
    Natsu Dice:

    Muchísimas gracias por responder. La verdad que me he planteado muchas veces llevar a la peque a un etólogo, ya que tanto a ella como a mi nos iría genial. Tengo la sensación de que por mucho que me informe hay algo que hago mal (es evidente) y me siento muy mal por ello y quiero lo mejor para Yuki. Lo malo es que en mi casa no ayudan mucho que digamos…

    Le iría muy bien, pero por un lado me siento un poco reacia a llevarla, así que debo ponerme las pilas y buscar un etólogo bueno.

    Muchas gracias por tu respuesta. Y sigue así con el blog!!!^^

  4. simiperrohablara
    simiperrohablara Dice:

    Natsu, ¿dónde vives?. Quizás pueda ayudarte a encontrar un etólogo profesional si finalmente te decides a buscar uno. Yo, desde aquí, te animo a hacerlo. A veces, en pocas sesiones, se notan tremendos avances…
    Un saludo!

  5. Joseluis resendiz Sánchez
    Joseluis resendiz Sánchez Dice:

    De mucho Apollo la información gracias y felicidades me gustaría recibir más informacion

  6. José Luis resendiz Sánchez
    José Luis resendiz Sánchez Dice:

    Hola por desgracia en México no existe la cultura de educar a un cachorro o socializar lo por lo regular quien se preocupa por mandar a educar su perro es por que ya tiene el problema de conducta demaciado grabe y por esa causa lo mandan educar pero antes no.

  7. Fatima
    Fatima Dice:

    Hola! Me gustaría saber si yo en casa puedo contribuir a mostrarle esos estímulos que dice en el bloc, claro poco a poco a partir de la tercera semana. Por ejemplo: encendiendo la aspiradora un día, que visite las casas de otros miembros de mi familia, que vea a los coches de la calle… y así… Si no es así me podría dar alguna otra opción, que no sea la de acudir a clases.
    Muchas gracias.

  8. Marta
    Marta Dice:

    Hola Alba,
    Tengo una perrita mestiza de unos 5 meses, sale poco a la calle de momento pues aun le queda la ultima vacuna. Es asustadiza y todo le da miedo (es de protectora y el veterinario dijo que era normal). Podrías x favor recomendarme algún sitio/cursos de sociabilizacion? Me gustaría llevarla de aquí a 1 mes cuando ya pueda tener contacto con otros perros. muchas gracias x tu ayuda!

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